Cómo impermeabilizar un techo: sistemas, pasos y errores a evitar

Impermeabilizar un techo correctamente permite reducir el riesgo de filtraciones, goteras y daños provocados por la entrada de agua, pero el resultado depende tanto del producto utilizado como del estado de la superficie y de una preparación adecuada.

No existe un único sistema válido para todos los techos. Una cubierta de hormigón, una terraza transitable, un tejado inclinado o una cubierta metálica pueden necesitar soluciones diferentes.

Antes de aplicar cualquier impermeabilizante conviene localizar fisuras, juntas deterioradas, zonas de agua estancada, problemas de desagüe y otros puntos por donde pueda entrar agua.

En esta guía explicamos cómo impermeabilizar un techo, qué sistemas existen, qué pasos conviene seguir y qué errores pueden hacer que una impermeabilización falle antes de tiempo.

Por qué es importante impermeabilizar un techo

El techo o cubierta es uno de los elementos más expuestos del edificio.

Debe soportar:

  • lluvia;
  • radiación solar;
  • cambios de temperatura;
  • viento;
  • dilataciones y contracciones;
  • acumulación ocasional de agua.

Cuando la protección frente al agua se deteriora pueden aparecer goteras en el techo y manchas de humedad en el interior.

Cuándo conviene impermeabilizar un techo

Conviene revisar la impermeabilización cuando existen señales como:

  • goteras;
  • manchas después de llover;
  • fisuras visibles;
  • revestimiento deteriorado;
  • membrana envejecida;
  • agua acumulada;
  • desprendimientos;
  • reparaciones anteriores que ya no funcionan.

También puede ser conveniente renovar preventivamente un sistema que haya alcanzado el final de su vida útil según las condiciones de exposición y las especificaciones del fabricante.

Antes de impermeabilizar hay que localizar la entrada de agua

Aplicar una nueva capa sobre toda la superficie sin diagnosticar el problema puede ocultar temporalmente algunos síntomas sin resolver el origen.

Conviene revisar:

  • fisuras;
  • juntas;
  • sumideros;
  • encuentros con paredes;
  • chimeneas;
  • claraboyas;
  • canalones;
  • bajantes;
  • puntos donde se acumula agua.

Si todavía no está claro por dónde entra el agua, consulta nuestra guía sobre cómo localizar goteras en un techo.

Cómo saber si el problema es realmente de impermeabilización

Una mancha en el techo puede tener otros orígenes.

Señal Posible causa
La humedad aumenta después de llover Filtración o fallo de impermeabilización
Aparece aunque no llueva Posible fuga
Hay moho en varias esquinas Posible condensación
Existe una terraza encima Posible filtración
La mancha está debajo de un baño Fuga o problema de impermeabilización
Hay agua acumulada sobre la cubierta Posible problema de pendientes o drenaje

Antes de impermeabilizar conviene descartar problemas que necesiten otro tipo de reparación.

Tipos de techos que pueden impermeabilizarse

El sistema adecuado depende de la cubierta.

Entre los casos más habituales se encuentran:

  • techos de hormigón;
  • azoteas;
  • terrazas;
  • cubiertas planas;
  • cubiertas inclinadas;
  • techos metálicos;
  • cubiertas con membranas existentes;
  • tejados con encuentros impermeabilizados.

El soporte, la pendiente y el uso de la cubierta condicionan la elección del producto.

Principales sistemas para impermeabilizar un techo

Existen diferentes soluciones disponibles.

Entre las más utilizadas se encuentran:

  • membranas líquidas;
  • membranas asfálticas;
  • impermeabilizantes acrílicos;
  • revestimientos con fibras;
  • sistemas de poliuretano líquido;
  • láminas y membranas prefabricadas.

Más adelante en el roadmap analizaremos individualmente varios de estos sistemas.

Membrana líquida para impermeabilizar techos

Una membrana líquida se aplica sobre la superficie y, después del curado, forma una capa continua.

Puede ser útil en superficies con:

  • geometrías complejas;
  • numerosos encuentros;
  • detalles difíciles de cubrir con láminas;
  • necesidad de una impermeabilización continua.

La preparación del soporte y el espesor final son aspectos fundamentales.

Dentro del roadmap tendremos una guía específica sobre membrana líquida.

Membrana asfáltica

Las membranas asfálticas son sistemas prefabricados utilizados tradicionalmente en cubiertas.

Pueden ofrecer una capa impermeable continua cuando se instalan correctamente.

Es especialmente importante prestar atención a:

  • solapes;
  • encuentros;
  • sumideros;
  • bordes;
  • remates;
  • penetraciones.

También tendremos una entrada específica dedicada a la membrana asfáltica.

Impermeabilizante acrílico

Los impermeabilizantes acrílicos se aplican habitualmente en forma líquida y forman una película continua después del secado.

Pueden utilizarse en determinados tipos de cubiertas siempre que:

  • el soporte sea compatible;
  • la superficie esté correctamente preparada;
  • se respete el consumo recomendado;
  • se apliquen las capas necesarias;
  • las condiciones ambientales sean adecuadas.

No deben utilizarse automáticamente para cualquier tipo de techo.

Impermeabilizante fibratado

Algunos productos incorporan fibras para mejorar determinadas propiedades del revestimiento.

Estos sistemas pueden utilizarse en superficies donde el fabricante los recomiende.

Conviene comprobar especialmente:

  • compatibilidad con el soporte;
  • capacidad de puenteo de fisuras;
  • espesor recomendado;
  • resistencia al agua acumulada;
  • exposición a radiación solar.

Poliuretano líquido para techos

Los sistemas de poliuretano líquido pueden formar membranas continuas con elevada elasticidad.

Su funcionamiento depende de una correcta aplicación y preparación.

Es especialmente importante controlar:

  • humedad del soporte;
  • imprimación;
  • consumo;
  • espesor;
  • condiciones ambientales;
  • protección frente a radiación cuando corresponda.

En el roadmap existe una entrada específica dedicada al poliuretano líquido.

Cómo elegir el sistema de impermeabilización

No conviene elegir únicamente por precio o por facilidad de aplicación.

Hay que valorar:

  • tipo de soporte;
  • pendiente;
  • si la cubierta es transitable;
  • si existe agua estancada;
  • estado de la impermeabilización anterior;
  • exposición solar;
  • fisuras;
  • compatibilidad entre materiales.

Cómo impermeabilizar un techo paso a paso

Aunque cada sistema tiene instrucciones específicas, el proceso general suele seguir este orden:

  1. Inspeccionar la cubierta.
  2. Localizar daños y puntos de entrada.
  3. Corregir problemas de drenaje.
  4. Limpiar la superficie.
  5. Retirar materiales sueltos.
  6. Reparar fisuras y desperfectos.
  7. Tratar juntas y encuentros.
  8. Aplicar imprimación si el sistema lo exige.
  9. Aplicar el impermeabilizante respetando consumos y capas.
  10. Dejar curar según las instrucciones del fabricante.
  11. Revisar posteriormente los puntos singulares.

1. Inspeccionar toda la cubierta

Antes de comenzar conviene recorrer visualmente toda la superficie.

Hay que localizar:

  • grietas;
  • fisuras;
  • ampollas;
  • zonas desprendidas;
  • juntas abiertas;
  • agua estancada;
  • reparaciones antiguas;
  • puntos singulares.

Una impermeabilización será tan fiable como sus puntos más débiles.

2. Revisar pendientes y desagües

Una cubierta debería evacuar correctamente el agua hacia sus sistemas de drenaje.

Conviene comprobar:

  • sumideros;
  • canalones;
  • bajantes;
  • pendientes;
  • zonas deprimidas;
  • atascos.

Si permanece agua estancada durante largos periodos, debe comprobarse si el sistema impermeabilizante elegido está preparado para esas condiciones y si existe un problema de geometría o drenaje que deba corregirse.

3. Limpiar el techo antes de impermeabilizar

La superficie debe estar en condiciones adecuadas para conseguir una buena adherencia.

Conviene retirar:

  • polvo;
  • hojas;
  • suciedad;
  • partículas sueltas;
  • restos de revestimientos deteriorados;
  • materiales incompatibles.

El método de limpieza dependerá del soporte y del sistema que vaya a aplicarse.

4. Reparar grietas y fisuras

Aplicar directamente un revestimiento sobre una fisura sin estudiar su comportamiento puede provocar que vuelva a abrirse.

Antes conviene determinar:

  • si la fisura está activa;
  • su anchura;
  • su profundidad;
  • qué elementos atraviesa;
  • si existe movimiento.

La reparación debe ser compatible con el sistema impermeabilizante posterior.

5. Reparar juntas

Las juntas requieren tratamientos específicos porque pueden absorber movimientos entre diferentes elementos.

Conviene revisar:

  • juntas estructurales;
  • juntas de dilatación;
  • encuentros entre materiales;
  • juntas perimetrales.

No deberían cubrirse indiscriminadamente con un revestimiento rígido si necesitan mantener capacidad de movimiento.

6. Revisar encuentros con paredes

Los encuentros entre superficies horizontales y verticales son puntos habituales de filtración.

Conviene prestar atención a:

  • petos;
  • muros;
  • zócalos;
  • esquinas;
  • cambios de plano.

El sistema impermeable debe mantener continuidad en estas zonas.

7. Revisar sumideros

El encuentro entre impermeabilización y sumidero es uno de los puntos más delicados de una cubierta plana.

Conviene comprobar:

  • estado de la pieza;
  • unión con la impermeabilización;
  • fisuras;
  • atascos;
  • pendiente alrededor.

8. Aplicar imprimación cuando corresponda

Algunos impermeabilizantes requieren una imprimación previa para mejorar la adherencia o regular la absorción del soporte.

No todos los productos necesitan la misma imprimación.

Conviene seguir exactamente las especificaciones del sistema elegido.

9. Aplicar las capas necesarias

Los sistemas líquidos suelen necesitar un consumo mínimo para conseguir el espesor previsto.

Aplicar una capa demasiado fina puede reducir significativamente el comportamiento del sistema.

Conviene respetar:

  • consumo por metro cuadrado;
  • número de capas;
  • orientación de cada capa cuando se indique;
  • tiempo entre aplicaciones;
  • espesor final.

¿Cuántas capas de impermeabilizante necesita un techo?

No existe un número universal.

Depende completamente del producto y del sistema.

La ficha técnica debería indicar:

  • consumo;
  • espesor recomendado;
  • número mínimo de capas;
  • tiempo entre capas;
  • condiciones ambientales de aplicación.

El número de capas por sí solo no garantiza una impermeabilización correcta si se aplica menos material del necesario.

¿Hay que usar malla para impermeabilizar un techo?

Algunos sistemas utilizan tejidos, mallas o refuerzos en determinadas zonas.

Pueden emplearse, según el sistema, en:

  • fisuras;
  • juntas;
  • encuentros;
  • sumideros;
  • cambios de plano;
  • superficies completas.

No todos los productos requieren el mismo refuerzo, por lo que debe seguirse la especificación correspondiente.

Cómo impermeabilizar un techo de hormigón

Antes de aplicar el sistema conviene revisar el hormigón y los revestimientos existentes.

Debe comprobarse:

  • fisuras;
  • porosidad;
  • humedad del soporte;
  • partes sueltas;
  • pendientes;
  • estado de los desagües.

Después puede seleccionarse un sistema compatible con las condiciones de esa cubierta.

Cómo impermeabilizar una azotea

Las azoteas suelen ser cubiertas planas o con poca pendiente.

Por ello es especialmente importante:

  • evitar acumulaciones de agua;
  • revisar sumideros;
  • tratar correctamente los encuentros;
  • mantener continuidad en toda la impermeabilización;
  • utilizar un sistema adecuado al tránsito existente.

Cómo impermeabilizar una terraza

En una terraza conviene determinar primero si el sistema impermeabilizante quedará:

  • expuesto;
  • debajo de pavimento;
  • debajo de otra capa de protección.

También debe considerarse si la terraza será transitable.

Los encuentros con paredes, puertas y sumideros requieren especial atención.

Cómo impermeabilizar un tejado

En un tejado inclinado, la solución puede ser diferente a la de una cubierta plana.

Conviene revisar:

  • tejas;
  • láminas inferiores;
  • cumbreras;
  • limahoyas;
  • chimeneas;
  • claraboyas;
  • canalones;
  • remates.

Aplicar simplemente un revestimiento sobre las tejas no sustituye necesariamente la reparación de un sistema de cubierta deteriorado.

Cómo impermeabilizar un techo metálico

Las cubiertas metálicas presentan características específicas.

Conviene revisar:

  • tornillos;
  • solapes;
  • sellados;
  • oxidación;
  • dilataciones;
  • juntas;
  • encuentros.

El sistema aplicado debe ser compatible con el metal y soportar sus movimientos térmicos.

¿Se puede impermeabilizar sobre una impermeabilización antigua?

En algunos casos puede ser posible, pero primero debe comprobarse el estado del sistema existente.

No conviene recubrir directamente una superficie que presenta:

  • desprendimientos;
  • ampollas;
  • mala adherencia;
  • humedad atrapada;
  • incompatibilidad química;
  • deterioro generalizado.

Antes de aplicar un nuevo producto debe confirmarse la compatibilidad entre ambos sistemas.

¿Se puede impermeabilizar un techo mojado?

Muchos sistemas necesitan un soporte seco o con unos límites específicos de humedad.

Aplicarlos fuera de esas condiciones puede provocar:

  • mala adherencia;
  • ampollas;
  • fallos de curado;
  • desprendimientos;
  • humedad atrapada.

La ficha técnica del producto debe indicar las condiciones de humedad admisibles.

¿Se puede impermeabilizar si va a llover?

No conviene aplicar un producto cuando existe riesgo de lluvia durante el periodo en que necesita secar o curar, salvo que el sistema indique expresamente otra cosa.

La lluvia prematura puede:

  • lavar el producto;
  • alterar el acabado;
  • impedir un curado correcto;
  • generar defectos.

Antes de comenzar conviene comprobar las condiciones meteorológicas previstas y las instrucciones del fabricante.

Temperatura adecuada para impermeabilizar

Cada producto establece un intervalo de aplicación.

Temperaturas demasiado bajas o elevadas pueden modificar:

  • viscosidad;
  • secado;
  • curado;
  • adherencia;
  • tiempo disponible de aplicación.

No conviene utilizar reglas generales cuando el fabricante especifica condiciones concretas.

Cuánto tarda en secar una impermeabilización

Depende del sistema utilizado.

Influyen:

  • tipo de producto;
  • espesor;
  • temperatura;
  • humedad ambiental;
  • ventilación;
  • exposición solar.

Debe diferenciarse entre secado superficial, tiempo para aplicar otra capa y curado completo.

Cuánto dura una impermeabilización

No existe una duración idéntica para todos los sistemas.

La vida útil depende de:

  • producto;
  • espesor aplicado;
  • preparación del soporte;
  • radiación solar;
  • movimientos;
  • agua estancada;
  • tránsito;
  • mantenimiento;
  • condiciones climáticas.

Las garantías y periodos de mantenimiento deben revisarse en la documentación concreta del sistema.

Cómo saber si una impermeabilización está fallando

Algunas señales son:

  • nuevas goteras;
  • fisuras;
  • ampollas;
  • zonas desprendidas;
  • pérdida de continuidad;
  • filtraciones alrededor de encuentros;
  • deterioro en sumideros.

Conviene actuar antes de que una pequeña zona dañada permita que el agua alcance capas interiores.

Por qué falla una impermeabilización

Los fallos pueden estar relacionados con:

  • mala preparación del soporte;
  • aplicar poco producto;
  • fisuras no tratadas;
  • juntas incorrectamente resueltas;
  • soporte húmedo;
  • producto incompatible;
  • agua estancada;
  • aplicación con condiciones meteorológicas inadecuadas;
  • deterioro por envejecimiento.

Errores frecuentes al impermeabilizar un techo

Aplicar producto sin limpiar

La suciedad y los materiales sueltos pueden impedir una correcta adherencia.

No reparar las fisuras

Una fisura activa puede volver a aparecer a través del nuevo revestimiento.

Aplicar una capa demasiado fina

Puede impedir alcanzar el espesor necesario para que el sistema funcione como está diseñado.

Ignorar los sumideros

Son uno de los puntos más sensibles de las cubiertas planas.

No respetar los tiempos de secado

Puede afectar al comportamiento entre capas.

Impermeabilizar sobre humedad sin comprobar compatibilidad

Puede provocar ampollas y pérdida de adherencia.

Elegir un producto solo por precio

La compatibilidad con la cubierta es más importante que utilizar simplemente el producto más económico.

Cómo reparar una impermeabilización existente

Una reparación localizada puede ser suficiente cuando el resto del sistema se encuentra en buenas condiciones y el problema está claramente identificado.

Antes conviene comprobar:

  • extensión del deterioro;
  • adherencia;
  • compatibilidad con materiales nuevos;
  • estado de las zonas próximas.

Cuando el deterioro está generalizado puede ser más adecuado renovar una superficie mayor.

Impermeabilizar techo para evitar goteras

Una impermeabilización correctamente diseñada busca impedir que el agua alcance el interior de la cubierta.

Pero para evitar goteras también deben funcionar correctamente:

  • pendientes;
  • desagües;
  • canalones;
  • juntas;
  • remates;
  • elementos de penetración.

Qué hacer con las manchas interiores después de impermeabilizar

Después de detener una filtración, los materiales interiores pueden continuar húmedos durante un tiempo.

Conviene:

  1. confirmar que ya no entra agua;
  2. permitir el secado;
  3. retirar materiales deteriorados;
  4. tratar moho si existe;
  5. reparar el soporte;
  6. pintar posteriormente.

No conviene reparar el acabado interior antes de comprobar que la filtración ha desaparecido.

Impermeabilización y humedad por condensación

Impermeabilizar una cubierta no soluciona necesariamente un problema de condensación.

Si la humedad interior se produce porque el vapor condensa sobre una superficie fría, deben analizarse otros factores como:

  • ventilación;
  • aislamiento;
  • temperatura;
  • humedad interior;
  • puentes térmicos.

Por eso es importante diagnosticar correctamente antes de intervenir.

Mantenimiento de un techo impermeabilizado

Una revisión periódica puede ayudar a detectar problemas antes de que aparezcan filtraciones.

Conviene comprobar:

  • sumideros;
  • canalones;
  • juntas;
  • fisuras;
  • encuentros;
  • objetos que puedan haber dañado la superficie;
  • zonas donde se acumula agua.

Mantener libres los desagües es especialmente importante.

Cuándo conviene recurrir a un profesional

Conviene valorar una inspección profesional cuando:

  • la filtración no puede localizarse;
  • existen daños extensos;
  • la cubierta está en altura;
  • hay varias capas antiguas;
  • existen movimientos o fisuras importantes;
  • el sistema anterior ha fallado repetidamente;
  • hay dudas sobre la compatibilidad de materiales.

No es recomendable acceder a tejados o cubiertas con riesgo de caída sin medios de seguridad adecuados. Una superficie mojada puede ser especialmente resbaladiza.

Qué sistema elegir para impermeabilizar un techo

Antes de comprar un producto conviene responder:

  1. ¿Qué tipo de cubierta tengo?
  2. ¿De qué material es?
  3. ¿Es transitable?
  4. ¿Tiene pendiente suficiente?
  5. ¿Existe agua estancada?
  6. ¿Qué impermeabilización tiene actualmente?
  7. ¿Dónde se produce la filtración?
  8. ¿Qué condiciones climáticas deberá soportar?

Con esas respuestas resulta mucho más sencillo seleccionar un sistema adecuado.

Cómo relacionar la impermeabilización con otros problemas de humedad

Estas guías pueden ayudarte antes de realizar la reparación:

Preguntas frecuentes sobre cómo impermeabilizar un techo

¿Cuál es el mejor sistema para impermeabilizar un techo?

No existe un sistema universal. Depende del soporte, pendiente, uso de la cubierta, estado actual y condiciones de exposición.

¿Puedo impermeabilizar sobre una impermeabilización antigua?

En algunos casos sí, siempre que el sistema anterior tenga buena adherencia y exista compatibilidad entre materiales. Si está muy deteriorado puede ser necesario retirarlo parcial o totalmente.

¿Se puede impermeabilizar un techo mojado?

Depende del sistema, pero muchos productos requieren un soporte seco o dentro de unos límites concretos de humedad. Deben respetarse las especificaciones del fabricante.

¿Cuántas capas hay que aplicar?

Depende del producto. Lo importante es alcanzar el consumo y espesor especificados para el sistema.

¿Hay que reparar las grietas antes?

Sí. Las grietas y fisuras deben evaluarse y tratarse adecuadamente antes de cubrirlas con el sistema impermeabilizante.

¿La impermeabilización elimina las goteras?

Puede hacerlo cuando la causa es una entrada de agua a través de la superficie que se impermeabiliza, siempre que también se resuelvan juntas, sumideros y demás puntos singulares.

¿Cuánto dura un techo impermeabilizado?

Depende del sistema, la calidad de aplicación, las condiciones climáticas, el tránsito y el mantenimiento.

¿Cuándo puedo pintar el techo interior después de reparar una filtración?

Después de confirmar que ya no entra agua y permitir que los materiales afectados se sequen adecuadamente.

Conclusión

Impermeabilizar un techo correctamente requiere mucho más que aplicar un producto sobre la superficie. Antes deben revisarse fisuras, juntas, pendientes, sumideros y todos los puntos por donde pueda entrar agua.

El sistema elegido debe ser compatible con el soporte y las condiciones de la cubierta. Membranas líquidas, membranas asfálticas, sistemas acrílicos, fibratados y poliuretanos pueden tener aplicaciones diferentes.

Si ya existen goteras o humedad en el techo, primero conviene localizar el origen de la filtración y después seleccionar el sistema de impermeabilización adecuado.

Una buena preparación, el tratamiento correcto de los puntos singulares y el respeto de los consumos y tiempos indicados por el fabricante son fundamentales para obtener una impermeabilización duradera.

Publicaciones Similares