Impermeabilizante para techos: tipos, cómo elegir y cuál utilizar
Elegir un buen impermeabilizante para techos depende del tipo de cubierta, del material de la superficie, de la pendiente, del tránsito y del problema que se quiera solucionar.
No todos los impermeabilizantes funcionan de la misma manera. Existen membranas líquidas, productos acrílicos, revestimientos fibratados, sistemas de poliuretano y membranas asfálticas, entre otras soluciones.
Además, aplicar un buen producto sobre una superficie mal preparada, con fisuras activas o problemas de drenaje puede hacer que la impermeabilización falle.
En esta guía explicamos los principales tipos de impermeabilizantes para techos, sus diferencias y qué conviene analizar antes de elegir uno.
Qué es un impermeabilizante para techos
Un impermeabilizante para techos es un producto o sistema diseñado para limitar la entrada de agua a través de una cubierta.
Dependiendo de la tecnología utilizada puede:
- formar una membrana continua;
- sellar superficies porosas;
- adaptarse a movimientos del soporte;
- cubrir pequeñas irregularidades;
- proteger frente a lluvia y exposición ambiental.
Sin embargo, su funcionamiento depende de que sea adecuado para el soporte y esté correctamente aplicado.
Para qué sirve un impermeabilizante
Su función principal es proteger la cubierta frente a la penetración de agua.
Puede utilizarse para prevenir o corregir problemas relacionados con:
- filtraciones;
- goteras;
- fisuras superficiales;
- deterioro de sistemas antiguos;
- entrada de agua por superficies expuestas.
Si ya existen goteras en el techo, primero conviene localizar correctamente el punto de entrada.
Qué tipos de impermeabilizantes para techos existen
Entre los sistemas más habituales se encuentran:
- impermeabilizantes acrílicos;
- impermeabilizantes fibratados;
- membranas líquidas;
- poliuretano líquido;
- membranas asfálticas;
- láminas impermeables prefabricadas;
- otros sistemas específicos según el soporte.
La elección depende de las características concretas de la cubierta. Si quieres conocer primero las principales familias de sistemas en lámina o membrana, consulta nuestra guía sobre membranas para techo.
Impermeabilizante acrílico para techos
Los impermeabilizantes acrílicos suelen aplicarse en forma líquida y forman una película continua después del secado.
Pueden utilizarse en determinadas cubiertas expuestas cuando el soporte y las condiciones son compatibles.
Al elegirlos conviene revisar:
- consumo por metro cuadrado;
- número de capas;
- elasticidad;
- resistencia a radiación solar;
- compatibilidad con agua estancada;
- tipo de soporte;
- necesidad de imprimación.
Consulta nuestra guía específica sobre impermeabilizante acrílico para conocer sus características, usos y criterios de elección.
Impermeabilizante fibratado
Los impermeabilizantes fibratados incorporan fibras o refuerzos dentro de la propia formulación.
Estas fibras pueden contribuir al comportamiento del revestimiento frente a pequeñas fisuras y movimientos superficiales, según el producto.
Conviene comprobar:
- espesor necesario;
- consumo recomendado;
- compatibilidad con el soporte;
- resistencia frente al agua acumulada;
- condiciones de exposición.
Consulta nuestra guía sobre impermeabilizante fibratado para conocer sus diferencias frente a otros sistemas líquidos.
Membrana líquida para techos
Las membranas líquidas se aplican sobre la superficie y forman una capa continua después de curar.
Una de sus ventajas es que pueden adaptarse a:
- geometrías complejas;
- esquinas;
- encuentros;
- zonas con numerosos detalles;
- superficies donde resulta difícil colocar una lámina prefabricada.
La continuidad del sistema depende de respetar el espesor necesario y tratar correctamente todos los puntos singulares.
Consulta nuestra guía completa sobre membrana líquida para conocer sus tipos, preparación y aplicaciones.
Poliuretano líquido
Los sistemas de poliuretano líquido pueden formar membranas continuas con buena elasticidad.
Pueden utilizarse en determinadas cubiertas donde se requiera un sistema adaptable a movimientos.
La aplicación exige controlar especialmente:
- humedad del soporte;
- imprimación;
- temperatura;
- consumo;
- espesor;
- protección frente a radiación ultravioleta cuando corresponda.
Consulta nuestra guía específica sobre poliuretano líquido para conocer cuándo utilizar esta tecnología y qué revisar antes de aplicarla.
Membrana asfáltica
Las membranas asfálticas son sistemas prefabricados ampliamente utilizados en impermeabilización de cubiertas.
Se instalan formando una barrera continua mediante uniones y solapes.
Es especialmente importante resolver correctamente:
- solapes;
- esquinas;
- sumideros;
- encuentros con muros;
- penetraciones;
- bordes.
Un fallo en uno de estos puntos puede permitir la entrada de agua aunque el resto de la membrana se encuentre en buen estado.
Consulta nuestra guía específica sobre membrana asfáltica para conocer cómo funciona este sistema y en qué situaciones puede utilizarse.
Impermeabilizante asfáltico para techos
Los impermeabilizantes asfálticos forman parte de otra familia de soluciones basadas en materiales bituminosos. Dependiendo del producto pueden utilizarse como revestimientos, protección de determinados soportes o como parte de sistemas impermeables.
No deben confundirse automáticamente con una membrana asfáltica prefabricada, ya que la forma de aplicación y el sistema resultante pueden ser diferentes.
Consulta nuestra guía sobre impermeabilizante asfáltico para conocer sus tipos, aplicaciones y diferencias.
Impermeabilizante elastomérico para techos
Los sistemas elastoméricos están formulados para formar revestimientos capaces de acompañar determinados movimientos del soporte dentro de los límites establecidos por el producto.
Al elegirlos conviene revisar especialmente la elasticidad, el espesor, la compatibilidad con el soporte, la exposición exterior y las condiciones de servicio.
Consulta nuestra guía sobre impermeabilizante elastomérico para conocer sus características y usos.
Impermeabilizante líquido o membrana asfáltica
Ambos sistemas pueden ofrecer buenos resultados cuando son adecuados para la cubierta.
| Característica | Sistema líquido | Membrana asfáltica |
|---|---|---|
| Forma de aplicación | Se aplica líquido y forma una membrana | Se instala en láminas |
| Juntas entre paños | Puede formar superficie continua | Necesita solapes correctamente ejecutados |
| Geometrías complejas | Puede adaptarse con facilidad | Requiere cortes y detalles |
| Espesor | Depende del consumo aplicado | Determinado por la membrana |
| Preparación del soporte | Fundamental | Fundamental |
No existe una opción universalmente superior. Hay que elegir según el proyecto.
Cuál es el mejor impermeabilizante para techos
No existe un único impermeabilizante que sea el mejor para todos los techos.
La elección depende de:
- material de la cubierta;
- pendiente;
- uso;
- tránsito;
- clima;
- estado del soporte;
- sistema anterior;
- presencia de agua estancada;
- tipo de daño existente.
Un producto excelente utilizado en una aplicación para la que no está diseñado puede ofrecer un resultado deficiente.
Impermeabilizante para techo de hormigón
En cubiertas de hormigón existen diferentes opciones posibles.
Antes de elegir conviene revisar:
- fisuras;
- porosidad;
- pendientes;
- humedad del soporte;
- reparaciones existentes;
- estado de los sumideros.
Puede utilizarse un sistema líquido o prefabricado dependiendo de las condiciones concretas.
Impermeabilizante para azotea
En una azotea conviene prestar especial atención al agua estancada y a los puntos de evacuación.
Antes de impermeabilizar hay que revisar:
- sumideros;
- pendientes;
- petos;
- juntas;
- fisuras;
- encuentros con elementos verticales.
También conviene determinar si la superficie será transitable.
Impermeabilizante para terraza
En una terraza pueden utilizarse sistemas muy diferentes dependiendo de si la impermeabilización quedará visible o protegida bajo pavimento.
Hay que valorar:
- tránsito;
- acabado final;
- pendientes;
- desagües;
- puertas;
- encuentros con muros;
- estado del pavimento existente.
Impermeabilizante para techo metálico
Los techos metálicos presentan movimientos por cambios de temperatura y numerosos puntos de unión.
Conviene utilizar sistemas compatibles con el metal y revisar:
- tornillos;
- solapes;
- óxido;
- sellados;
- juntas;
- penetraciones.
La elasticidad del sistema puede ser especialmente relevante. Si la cubierta es de lámina metálica, consulta nuestra guía específica sobre impermeabilizante para lámina.
Impermeabilizante para tejados
En tejados inclinados, la primera actuación no debería ser necesariamente aplicar un impermeabilizante líquido sobre toda la superficie.
Conviene revisar primero:
- tejas;
- lámina bajo teja;
- cumbreras;
- limahoyas;
- chimeneas;
- claraboyas;
- canalones;
- remates.
Una teja rota o un encuentro defectuoso puede necesitar una reparación específica.
Impermeabilizante para techos transitables
Si se caminará habitualmente sobre la superficie, el sistema debe estar diseñado para soportar ese uso o recibir posteriormente una capa de protección.
Conviene comprobar:
- resistencia al tránsito;
- acabado;
- protección mecánica;
- compatibilidad con pavimentos;
- resistencia al desgaste.
No todos los impermeabilizantes expuestos están preparados para tránsito frecuente.
Impermeabilizante para techos no transitables
En cubiertas destinadas únicamente a mantenimiento ocasional pueden utilizarse sistemas concebidos para exposición exterior sin tránsito habitual.
Aun así, deben soportar:
- radiación solar;
- lluvia;
- cambios de temperatura;
- movimientos del soporte.
Impermeabilizante para techos con grietas
No conviene confiar únicamente en el impermeabilizante para solucionar cualquier grieta.
Antes debe analizarse:
- anchura;
- profundidad;
- movimiento;
- origen;
- tipo de soporte.
Dependiendo de la situación puede ser necesario reparar la fisura y aplicar después un refuerzo. Para juntas, fisuras y otros puntos vulnerables, consulta también nuestra guía sobre selladores para techos.
Impermeabilizante para techos con goteras
Cuando ya existen goteras, el primer paso es localizar la vía de entrada.
Una gotera puede proceder de:
- una fisura;
- una junta;
- un sumidero;
- una membrana deteriorada;
- una chimenea;
- una claraboya;
- un encuentro con muro.
Consulta nuestra guía sobre goteras en techo antes de cubrir indiscriminadamente toda la superficie.
Impermeabilizante para evitar filtraciones
Cuando la causa es una filtración, el sistema debe impedir que el agua siga atravesando la cubierta.
Sin embargo, además del revestimiento principal, deben tratarse:
- juntas;
- fisuras;
- sumideros;
- bordes;
- elementos verticales;
- penetraciones.
Una impermeabilización continua puede fallar si uno de estos puntos queda mal resuelto.
Qué color elegir para impermeabilizar un techo
El color puede influir en la absorción de radiación solar y en la temperatura superficial.
Algunos sistemas se comercializan en colores claros para reducir la absorción térmica respecto a acabados oscuros.
Sin embargo, el color no debería ser el criterio principal.
Primero deben evaluarse:
- compatibilidad;
- durabilidad;
- elasticidad;
- espesor;
- exposición;
- tipo de cubierta.
Impermeabilizante blanco para techos
Los revestimientos blancos o claros pueden reflejar una mayor proporción de radiación solar que superficies oscuras, dependiendo de su formulación y estado.
Esto puede reducir la temperatura superficial de la cubierta en determinadas condiciones.
Sin embargo, debe comprobarse que el producto también cumpla las prestaciones de impermeabilización necesarias.
Impermeabilizante rojo, gris o de otros colores
Los diferentes colores pueden elegirse por:
- integración estética;
- acabado;
- tipo de cubierta;
- preferencias del proyecto.
Las prestaciones técnicas deberían tener prioridad frente al color.
Qué revisar en la ficha técnica de un impermeabilizante
Antes de comprar un producto conviene revisar como mínimo:
- soportes admitidos;
- consumo;
- espesor final;
- número de capas;
- tiempo entre capas;
- temperatura de aplicación;
- humedad máxima del soporte;
- resistencia a rayos UV;
- compatibilidad con agua estancada;
- necesidad de imprimación;
- resistencia al tránsito;
- mantenimiento recomendado.
Comparar únicamente el precio por envase puede ser engañoso si los productos requieren consumos muy diferentes.
Cómo calcular cuánto impermeabilizante necesito
La cantidad se calcula a partir de la superficie y del consumo recomendado por el fabricante.
Como principio general:
cantidad necesaria = superficie × consumo por metro cuadrado
Además conviene considerar:
- número de capas;
- absorción del soporte;
- pérdidas de aplicación;
- detalles y encuentros.
Siempre debe utilizarse el consumo indicado para conseguir el espesor previsto.
¿Más capas significa mejor impermeabilización?
No necesariamente.
Lo importante es conseguir el espesor y consumo especificados por el sistema.
Muchas capas excesivamente finas no sustituyen automáticamente la cantidad total de producto necesaria.
Tampoco conviene aplicar espesores superiores a los recomendados sin indicación del fabricante.
¿Es necesario utilizar imprimación?
Depende del sistema y del soporte.
Una imprimación puede utilizarse para:
- mejorar adherencia;
- regular absorción;
- preparar soportes concretos;
- crear compatibilidad entre materiales.
Debe utilizarse la imprimación indicada para el sistema elegido.
¿Hay que utilizar malla?
Algunos sistemas utilizan mallas o tejidos de refuerzo.
Pueden emplearse en:
- fisuras;
- juntas;
- esquinas;
- sumideros;
- encuentros;
- toda la superficie.
No todos los impermeabilizantes necesitan el mismo tipo de refuerzo.
Cómo preparar el techo antes de aplicar impermeabilizante
Una buena preparación es fundamental para la adherencia.
El proceso general incluye:
- Limpiar la cubierta.
- Retirar materiales sueltos.
- Revisar fisuras.
- Reparar daños.
- Comprobar sumideros y pendientes.
- Tratar juntas.
- Revisar encuentros.
- Aplicar imprimación si corresponde.
Puedes consultar el procedimiento completo en nuestra guía sobre cómo impermeabilizar un techo.
¿Se puede aplicar impermeabilizante sobre una superficie húmeda?
Depende del producto.
Muchos sistemas requieren un soporte seco o dentro de unos límites concretos de humedad.
Aplicar un producto sobre una superficie demasiado húmeda puede provocar:
- ampollas;
- mala adherencia;
- fallos de curado;
- desprendimientos.
Debe respetarse lo indicado en la ficha técnica.
¿Se puede aplicar impermeabilizante sobre otro existente?
Puede ser posible si existe compatibilidad y el revestimiento antiguo está bien adherido.
Antes conviene revisar:
- ampollas;
- desprendimientos;
- fisuras;
- contaminación;
- tipo de producto anterior;
- adherencia.
Si el sistema antiguo está muy deteriorado puede ser necesario eliminarlo parcial o totalmente.
¿Se puede impermeabilizar sobre pintura?
Depende del tipo y estado de la pintura.
Una pintura mal adherida no proporciona una base adecuada para una impermeabilización nueva.
Conviene comprobar compatibilidad y adherencia antes de aplicar el sistema.
Impermeabilizante sobre cerámica o baldosas
En terrazas existentes puede plantearse aplicar determinados sistemas sobre pavimentos cerámicos.
Sin embargo, antes debe comprobarse:
- adherencia de las piezas;
- estado de juntas;
- pendientes;
- humedad atrapada;
- compatibilidad del producto;
- necesidad de imprimación.
No todos los productos pueden aplicarse directamente sobre cerámica.
Impermeabilizante para zonas con agua estancada
Este es un punto importante.
No todos los revestimientos están diseñados para soportar agua acumulada durante largos periodos.
Si existen charcos habituales, conviene:
- analizar las pendientes;
- mejorar el drenaje si es necesario;
- comprobar explícitamente la resistencia del producto a esas condiciones.
Qué ocurre si llueve después de impermeabilizar
La lluvia antes de que el producto haya secado o curado puede afectar al sistema.
Dependiendo del producto puede provocar:
- lavado;
- marcas;
- pérdida de adherencia;
- problemas de curado;
- acabado irregular.
Conviene planificar la aplicación considerando el tiempo mínimo sin lluvia indicado por el fabricante.
Cuánto tarda en secar un impermeabilizante
Depende de la formulación.
Influyen:
- temperatura;
- humedad ambiental;
- espesor;
- ventilación;
- tipo de producto.
Debe diferenciarse entre:
- secado superficial;
- tiempo para repintado;
- resistencia inicial a lluvia;
- curado completo.
Cuánto dura un impermeabilizante para techo
No existe una duración universal.
Depende de:
- tipo de producto;
- espesor aplicado;
- preparación;
- radiación solar;
- movimientos;
- tránsito;
- agua acumulada;
- clima;
- mantenimiento.
Las referencias de durabilidad y garantía deben consultarse para cada producto concreto.
Cómo saber si el impermeabilizante ha fallado
Algunas señales son:
- aparición de nuevas goteras;
- ampollas;
- fisuras;
- desprendimientos;
- pérdida de elasticidad;
- zonas donde la membrana ha desaparecido;
- filtraciones en juntas o encuentros.
No siempre es necesario renovar toda la cubierta, pero debe evaluarse el estado general.
Por qué se agrieta el impermeabilizante
Puede estar relacionado con:
- movimientos excesivos;
- producto poco adecuado;
- espesor insuficiente;
- fisuras activas debajo;
- envejecimiento;
- mala preparación;
- exposición ambiental.
Por qué se forman ampollas
Las ampollas pueden aparecer cuando existe:
- humedad atrapada;
- mala adherencia;
- contaminación del soporte;
- incompatibilidad;
- aplicación inadecuada.
Antes de reparar conviene identificar la causa.
Por qué se despega el impermeabilizante
La pérdida de adherencia puede deberse a:
- polvo;
- soporte húmedo;
- pintura antigua mal adherida;
- falta de imprimación;
- producto incompatible;
- mala preparación.
Errores frecuentes al elegir impermeabilizante para techos
Elegir únicamente por precio
Un producto barato puede resultar más caro si no es adecuado para la cubierta o requiere reparaciones frecuentes.
No calcular el consumo
El precio por envase no permite comparar correctamente dos productos con consumos diferentes.
Ignorar el agua estancada
No todos los sistemas soportan las mismas condiciones.
No revisar el soporte
Una superficie deteriorada puede provocar fallos independientemente de la calidad del producto.
No tratar juntas y sumideros
Son puntos habituales de filtración.
Aplicar menos material del recomendado
Puede impedir alcanzar el espesor necesario.
No comprobar compatibilidad
Aplicar un producto nuevo sobre otro incompatible puede generar problemas de adherencia.
Qué mirar antes de comprar un impermeabilizante
Antes de decidir conviene responder:
- ¿Qué material tiene el techo?
- ¿La cubierta es plana o inclinada?
- ¿Es transitable?
- ¿Hay agua estancada?
- ¿Existe un sistema anterior?
- ¿Hay fisuras?
- ¿Dónde está entrando el agua?
- ¿Qué clima deberá soportar?
- ¿Qué consumo recomienda el fabricante?
- ¿Necesita imprimación o refuerzo?
Impermeabilizante o pintura antihumedad
No son productos equivalentes.
Un impermeabilizante para techos está diseñado principalmente para impedir la entrada de agua a través de una cubierta.
La pintura antihumedad suele utilizarse en otras situaciones, especialmente como acabado interior o para problemas específicos.
Una pintura interior no sustituye una impermeabilización exterior cuando existe una filtración.
Impermeabilizar o reparar primero la gotera
La impermeabilización debe formar parte de la reparación de la causa.
Antes de cubrir toda la superficie conviene localizar:
- entrada de agua;
- fisura;
- junta;
- sumidero;
- daño en la membrana;
- encuentro defectuoso.
Después puede determinarse si basta una reparación localizada o es necesario renovar una superficie mayor.
Mantenimiento del impermeabilizante
Una revisión periódica ayuda a prolongar la vida del sistema.
Conviene comprobar:
- sumideros;
- canalones;
- juntas;
- fisuras;
- ampollas;
- objetos que puedan haber perforado la membrana;
- agua acumulada.
También conviene retirar hojas y residuos de los sistemas de drenaje.
Cómo relacionar esta elección con otros problemas de humedad
Estas guías pueden ayudarte a completar el proceso:
- cómo impermeabilizar un techo para conocer el proceso de preparación y aplicación;
- goteras en techo para localizar la entrada de agua;
- humedad en techo para diferenciar filtración, fuga y condensación;
- humedad por filtración para entender cómo atraviesa el agua una cubierta;
- pintura antihumedad para diferenciar productos interiores de sistemas impermeabilizantes.
Preguntas frecuentes sobre impermeabilizantes para techos
¿Cuál es el mejor impermeabilizante para techos?
Depende del material, la pendiente, el tránsito, el clima, la existencia de agua estancada y el estado de la cubierta. No existe un único producto adecuado para todos los casos.
¿Qué impermeabilizante utilizar en un techo de hormigón?
Pueden utilizarse diferentes sistemas líquidos o prefabricados. La elección depende del estado del hormigón, fisuras, pendientes y uso de la cubierta.
¿Qué impermeabilizante utilizar si hay agua estancada?
Debe elegirse un sistema expresamente compatible con esas condiciones y revisar además por qué el agua no evacua correctamente.
¿Es mejor un impermeabilizante líquido o una membrana?
Ambos pueden ser adecuados. Los sistemas líquidos permiten crear superficies continuas, mientras que las membranas prefabricadas ofrecen un espesor definido. La elección depende de la cubierta.
¿Se puede aplicar impermeabilizante sobre el anterior?
Sí en determinados casos, pero debe comprobarse que exista buena adherencia y compatibilidad entre ambos sistemas.
¿Cuántas capas hay que aplicar?
Las necesarias para alcanzar el consumo y espesor especificados por el fabricante.
¿Hay que utilizar malla?
Depende del sistema. Algunos utilizan refuerzos en fisuras, juntas y encuentros o incluso en toda la superficie.
¿Cuánto dura un impermeabilizante?
La duración depende del producto, la preparación, el espesor, el clima, el mantenimiento y las condiciones de la cubierta.
Conclusión
Elegir un impermeabilizante para techos correctamente requiere conocer primero el tipo de cubierta y el origen del problema.
Los sistemas acrílicos, fibratados, membranas líquidas, poliuretanos y membranas asfálticas tienen características diferentes y no deben utilizarse de forma intercambiable sin analizar el soporte.
Si ya existen goteras o manchas de humedad, conviene localizar primero la vía de entrada y después seleccionar el sistema adecuado.
Revisar la ficha técnica, respetar el consumo, preparar correctamente la superficie y tratar juntas, fisuras y sumideros es tan importante como elegir el producto.